Un registro honesto de las mejoras que vamos publicando, con fecha real. Sin promesas vacías.
Novedades: aquí se cuenta lo que va cambiando. En el menú de tu cuenta hay un renglón nuevo, «Novedades», con la lista de lo que ha cambiado, de lo más reciente a lo más antiguo. Mientras haya algo que no hayas abierto, el renglón lleva un punto al lado, y se apaga solo en cuanto entras.
El regalo de bienvenida y el 30% extra en la primera compra. Quien se da de alta estrena con dos análisis de regalo, y la primera compra que haga lleva 30% más de lo que pagó.
La redacción de contratos ya se encuentra desde el menú. Existía pero estaba escondida: no aparecía en ningún lado y había que saberse la dirección.
El examen del contrato se descarga en Word. Listo para editar y mandar, en vez de salir en un formato que no se puede abrir en la computadora.
Ayudante de primer uso, con un ejemplo de un clic. Quien entra por primera vez puede probar un contrato de ejemplo sin subir nada ni gastar un análisis.
Devolución automática en el modo Civil, Word completo y contador de preguntas. Si el análisis no sale, el cobro se devuelve solo. El documento en Word ya trae todo, y se ve cuántas preguntas quedan.
Aviso aparte cuando el análisis toca dinero o fechas. Las cifras y los plazos son lo que más cuesta si se pasan por alto, así que se señalan por separado.
Clausia se ve igual que el resto de los productos. Misma barra, mismos botones, mismos colores.
Una sola cuenta para todos los productos de iustitia. La contraseña vive en un solo lugar y con ella entras a Clausia y a los demás productos que tengas contratados.
El texto de ley que cita el análisis sale del texto oficial. Antes se apoyaba en una lista escrita a mano. Ahora cada artículo que aparece se coteja contra la ley publicada.
Avisa si el PDF pasa de 100 páginas antes de gastar el análisis. Antes de cobrar el análisis, Clausia revisa cuántas páginas tiene el PDF y avisa si pasa de 100.
El mismo contrato analizado dos veces no se cobra dos veces. Y el resultado se comparte dentro del despacho, así que si un compañero ya lo analizó, tú no lo vuelves a pagar.
Menos que capturar: detecta las partes solo. Se quitó la doble captura del contexto, el PDF se puede meter de tres formas distintas y el menú se pliega en el celular.
Comprar análisis está más a la mano, y tus datos los descargas tú. El bloque de compra subió de lugar en la cuenta, y el ejercicio de tus derechos sobre tus datos se hace desde la propia pantalla.
El modo Civil acepta fotos del contrato y admite archivos de hasta 23 MB. Se puede fotografiar el contrato hoja por hoja con el teléfono. También hay garantía visible y forma de recuperar el enlace del resultado.
Mapa cláusula por cláusula, y un detalle ampliado más a fondo. El análisis simple ya trae el recorrido completo del contrato, y el ampliado profundiza de verdad en vez de repetir lo mismo con más palabras.
«Mis dispositivos»: ver y cerrar las sesiones abiertas. Desde tu cuenta se ve en qué computadoras y teléfonos quedó tu sesión abierta, y se cierran desde ahí.
Los tipos de análisis se llaman por su nombre. En tu cuenta y en el panel aparecían con nombres internos que no decían nada.
Lista de cláusulas que deberían estar, según el tipo de contrato. El análisis señala lo que falta, no solo lo que está mal escrito.
Los análisis se guardan 30 días. Es el plazo de las cuentas nuevas. Las que ya existían conservan sus 90 días.
Adapta tu propio formato de Word. Clausia toma tu machote y lo ajusta al caso, en vez de darte uno suyo. Y el análisis ya revisa cláusulas abusivas y la simetría entre las partes.
Clausia se instala como aplicación en el teléfono. Queda con su ícono en la pantalla de inicio y abre como cualquier otra app.
Progreso real del lote, buscador de análisis y aviso al terminar. Cuando mandas varios contratos de una vez se ve por dónde va, y avisa cuando acaba.
El análisis pasó al motor de inteligencia artificial más nuevo. Se midió el antes y el después con los mismos contratos antes de cambiarlo, y los textos que devuelve pueden ser hasta un 30% más largos.
Clausia analiza contratos de cualquier materia. Ya no está atada a unos cuantos tipos: se le puede dar cualquier contrato.
Dictamen de accionabilidad: veredicto, semáforo de vías y qué falta para demandar. Dice si con ese documento se puede ir a juicio, por qué vía, y qué le falta si todavía no alcanza.
Se quitó el lenguaje de «beta» de las pantallas. El producto lleva meses en uso real; los textos ya no dicen que está a prueba.
El panel descarga el contrato original y las opciones con las que se analizó. Para poder reconstruir exactamente de dónde salió un resultado.
Un solo registro para todo el ecosistema. El alta se hace una vez y sirve para los demás productos.
Recomienda Clausia y ganan los dos. Quien invita y quien llega reciben análisis de regalo.
Prueba gratis de cinco análisis por quince días. Se activa con un botón desde tu cuenta, sin pedir tarjeta.
Modo «lectura rápida» para cuando no hace falta el análisis completo. Sirve para cuando solo hace falta un vistazo rápido, sin gastar el análisis completo.
Citas textuales del contrato, datos clave y pulgar arriba o abajo. El análisis señala la frase exacta del contrato de la que salió cada observación, y puedes calificar el resultado.
Cuentas para todo el despacho y suscripción mensual. El titular da de alta a su equipo bajo la misma cuenta, y el pago puede ser mensual en vez de por paquete.
El nombre del cliente y el contexto acompañan al análisis. Para que el resultado hable del asunto concreto y no de un contrato en abstracto.
Veredicto de accionabilidad —¿ya puedes demandar y por qué vía?—, qué cláusulas son trampa y la contrapropuesta lista para mandar. Cláusula por cláusula, siempre del lado de tu cliente.
2 análisis gratis · 30% más en tu primera compra